Nadadores + Tus Monitores en El Árbol de Galeano

Posted by & filed under , .

TM3

por Mario Tapia

El viernes 31 de mayo se presentaron en el Árbol de Galeano, Nadadores y Tus Monitores: dos bandas que tienen unos cuantos puntos en común en cuanto a su sonido.

El encargado de “amenizar” y bailar prácticamente solo fue Dj Muro. Hace poco, en un viaje a Buenos Aires, un Dj partenaire de las bandas de esa noche hacía bailar a todo el mundo; aquí pasó todo lo contrario: la gente se iba del lugar. En fin, decisiones…

Párrafo aparte para la sala: Fue muy grato verla de nuevo y mejorada: agrandaron y bajaron un poco el escenario; sacaron todas las sillas (o sea, quedaba más espacio); y continúan con los mejores recursos de sonido, luces y pantalla de video. Salvo la capacidad, que serán de unas 150 personas ajustadas, el lugar es de lo mejor. Ah, también había una barra. ¡Buena decisión!

Nadadores abrió la noche. Lleva más de tres años en la calle, hace poco “subieron” su propia página Web y de la misma pueden bajar su primer EP: Breve Relato de un Futuro, gratuitamente: toda esta producción se vio reflejada en el escenario.

El cuarteto viene de músicos que tienen sus años en la escena: el bajo de Daniel Cejas (Blues Delivery), la guitarra de Daniel Fares (Harakiri), la batería de Ezequiel Viale (May Day), y el cantante y guitarrista El Vázquez (El Familiar).
Sin mediar presentaciones, arrancó la primer canción Círculo de sal, y a ella siguieron, en casi una hora de presentación, todas las del EP. Hay mucho cuidado con la instrumentación, y el sonido puede subir y bajar dentro de una misma canción o de una a otra: se bancan desde un rock bien poderoso, como en Mira la luna, hasta una especie de lovesong en Viaje circular, que estuvo a cargo del baterista, que dijo no ser ni cantante ni guitarrista pero que igual se animó: y aquí una virtud de la banda, en esta canción todos cambiaron de instrumentos y las bases de batería venían de una notebook, a cargo de Fares.
Dos alusiones más: por un lado, No nadarás dedicada a la década más terrible que vivió nuestro país; y por otro, una mínima a Atahualpa Yupanqui con la canción que toma un título de su repertorio: Piedra y camino II, con la cual no tienen nada que ver salvo el paisaje.

Mucha presencia del bajo, por ratos bien “gordo” y por ratos muy “latoso”; una guitarra con toques más estéticos y precisos que el virtuoso que la descose; una batería “baja” de esas donde se puede ver al batero de la cintura para arriba; y una voz que balancea bien el sonido del bajo. Me dejaron una de las mejores impresiones en cuanto a una banda tucumana.

Babel fue la última canción, y es la misma con la que también cierran el EP. Recomendado bajarlo.

Con Tus Monitores, ocurrió lo contrario. Es una banda que larga el primer acorde y ya sé qué canción viene. Hace un buen tiempo que disfruto de su música que, para mí, es bastante cuidada y con un alto criterio para ir desde los silencios hasta una catarata de sonidos.

En materia de sonido todos colaboran a un tiempo exacto y medido, sean los aportes de Benjamín Tejada en bajo, o Marcelo Gómez en guitarra y coros, pero me quedo con Ramón Antuz reemplazante indiscutido en la batería de la formación original: la forma en que aporta al sonido final de la canción es muy elogiable, y la última que hicieron Por un instante, realmente parecía que se comía toda la sala. Diría que casi transpira por todos juntos.

Contarles que hasta la fecha tienen dos discos editados: Bajo niveles (2008) y Ni una luz (2011), ambos en el my space de la banda, y que así como el primer disco ya está siendo dejado de lado, el próximo viene teniendo cada vez más presencia: de las diez canciones que tocaron cinco fueron del último, y las cinco restantes nuevas.

Y si en Ni una luz había una cuestión minimalista en las letras, las nuevas suenan mucho más elaboradas incluida la música. Hasta las sentí un poquito más largas. El rumor cuenta de un “tirón de orejas” para que las nuevas sean más “sustanciosas”. Por ejemplo, en Pulgares de mármol, (canción con la que abrieron) solo dice: Sari es pulgares de mármol / Sus ojos muy rojos… Creo que van por un nuevo camino. Ya empezamos a palpitar su tercer disco.

La cuestión minimalista sigue siendo una constante en el escenario: en apenas 30 a 40 minutos terminaron su presentación. Una pregunta obligada para Emilio Sialle, guitarra y voz. Pareciera ser EL tiempo justo y necesario. Y ni sueñen con un bis: es la última y es la última. Esto hace que un recital de ellos sea todo canción, con muy poca charla, aun cuando esta vez Emilio (único mediador entre el público y la banda) haya estado más “suelto”. Lo cierto es que la sala estuvo casi llena y eso, hoy, los hace más locales que nunca. ¡Bienvenidos, pues!

TM2

TM1

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *